5to Microvermú

Como hemos hecho desde abril de este año los últimos viernes de cada mes nos reunimos nuevamente para escuchar y aprender de otr@s microbiólogos. Esta vez nos contarán cómo hacer pilas con ….bacterias!!!

25 de septiembre — 18:30 hs — 5to Microvermú

Aula Cardini, Dtpo. Química Biológica, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales- UBA, pabellón II Ciudad Universitaria

Nos habla Natalia Sacco sobre…

“Caracterización de Cepas Microbianas Adecuadas para ser Utilizada en Celdas de Combustible Microbianas (MFCs) de Tercera Generación. Aplicaciones como Transductores para la Medición de Parámetros de Calidad de Aguas”

La conversión de energía química en eléctrica es posible en dispositivos electroquímicos denominados pilas de combustible (fuel cells), donde la electricidad se obtiene a partir de una fuente externa de combustible química que suele ser hidrogeno; sin embargo, la fuente primaria para la producción de H2 sigue siendo principalmente los combustibles fósiles.

El principio operacional de las MFCs se basa en la extracción y transferencia de electrones desde el metabolismo microbiano (cadena de transporte de electrones) hasta el ánodo. El ánodo es conectado a través de una resistencia de carga (RL) al cátodo, vía un circuito eléctrico externo, a través del cual fluyen los electrones, originando una corriente (I). Los electrones viajan del ánodo (negativo) al cátodo (positivo) debido a la diferencia de potencial rédox que existe entre las soluciones catódica y anódica. Se ha demostrado que la transferencia directa de electrones desde las células microbianas hacia los electrodos ocurre con muy baja eficiencia, a menos que bacterias de algunos grupos especiales (Geobacter y otras), sean utilizadas.

Las MFCs se han clasificado en tres grupos: las denominadas de primera generación, donde mediadores rédox artificiales (rojo neutro, azul de metileno, etc.) son capaces de atravesar la membrana citoplasmática celular y transferir electrones desde éstas hacia la superficie del ánodo. En las de segunda generación, los electrones son transferidos mediante la reducción y oxidación de compuestos de azufre, mientras que las de tercera generación utilizan bacterias reductoras de metales (miembros de la familia Geobacteraceae y Shewanellaceae) que presentan citocromos unidos a membrana, capaces de transferir electrones directamente a los electrodos. Existe también la posibilidad de alojar una pila de combustible en un hábitat natural o de materiales recolectados, y obtener así energía eléctrica a partir de las comunidades microbianas indígenas. En este caso, el diseño recibe el nombre de “celda de combustible sedimentaria” y requiere el contacto del ánodo en el sedimento anaerobio que hace las veces de cámara anódica, mientras que el cátodo queda expuesto en la fase acuosa aeróbica que cubre el sedimento.

Las MFCs han sido utilizadas principalmente como métodos de producción de energía eléctrica para aplicaciones de muy baja potencia, en las que estos sistemas pueden tener ventajas respecto a las fuentes de poder convencionales. Nosotros en esta tesis proponemos utilizarlas como transductores del metabolismo microbiano. Varios parámetros bioanalíticos, tales como BOD y toxicidad están relacionados a la actividad metabólica microbiana, o a los cambios producidos por esta actividad microbiana en los medios de cultivos o soluciones que contienen estos microbios.

Los esperamos! Habrá Cinzano y papitas.

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